No sé que me pasa hoy, estoy feliz y eufórica. ¿Que por fin he acabado exámenes? Podría ser… por fin se acabó tanto encierro y aburrimiento. También podría ser que en cuanto a las notas mis esfuerzos están siendo mucho más recompensados de lo que deberían, o quizá simplemente es que me infravaloro demasiado.
Podría ser también que hacía mucho tiempo que no estaba tan tranquila: parece que tengo claro lo que quiero, lo que no quiero ni nunca querré, lo que me merece la pena y lo que no, lo que debo tomarme en serio y las estupideces de las que es mejor pasar olimpicamente. En realidad todas estas cosas pensaba que ya las tenía claras, pero ultimamente parece que se me habían olvidado.
He hecho más gilipolleces que nunca, me he comportado como la persona que en realidad no soy, he puesto todas mis esperanzas en lo que nunca llegaría. No se porqué tengo esa tendencia a forzar las cosas, lo que no puede ser nunca será, por mucho que me gustase que asi fuera. Soy como soy, tengo mis ideas, veo la vida a MI manera, habrá quien encaje con mi personalidad y quien no, punto. No hay más.
Intentaré a partir de ahora controlar un poco mi afán por la aventura, estos ramalazos que me dan, que me tiro a la piscina… y a ver que pasa. Voy buscando algo que de verdad me llene y al final siempre acabo saliendo escaldada. Ya he llegado a la conclusión de que es mejor estarse quieta y no jugar a andar probando, porque son las pequeñas cosas las que me hacen feliz.