Supongo que sí, que las equivocaciones del pasado sirven de lección para el futuro. Toca tachar nombres, situaciones, lugares… otra vez. Y te paras a pensar, ¿de verdad es necesario todo esto? y la respuesta siempre será que por supuesto. En el fondo sé que es poco lo que pierdo, sino más bien al contrario: todo ventajas.
Lo tengo comprobado.